El 31 de agosto, Royal Caribbean inauguró oficialmente el Star of the Seas, el nuevo crucero más grande del mundo, con salida desde Puerto Cañaveral, en Florida. Este buque, segundo de la clase Icon, fue concebido como un destino flotante con capacidad para más de 7.000 pasajeros, 20 cubiertas y 2.805 habitaciones. La compañía lo presentó como su apuesta más ambiciosa para transformar las vacaciones familiares en alta mar.

Durante el viaje inaugural, los pasajeros disfrutaron de espectáculos de patinaje sobre hielo, shows acuáticos y un musical inspirado en Back to the Future. También se habilitaron espacios como el Lincoln Park Supper Club, inspirado en Chicago, y zonas renovadas para adolescentes y familias. La experiencia estuvo integrada con la aplicación oficial de Royal Caribbean, que facilitó la navegación de actividades y servicios a bordo.

La ruta incluyó una parada en Perfect Day at CocoCay, la isla privada de la compañía en las Bahamas, con playas exclusivas, parque acuático y atracciones como el tobogán Sling Shot, uno de los más extremos del Caribe. Con esta operación, Royal Caribbean reafirmó su liderazgo en el mercado global de cruceros, consolidando una experiencia multigeneracional basada en innovación y retroalimentación directa de sus pasajeros.



