Pegas Touristik, principal agencia de viajes y turismo de Rusia, anunció la suspensión provisional de sus rutas a Porlamar y reubicó pasajeros hacia Varadero, una medida que en la práctica confirma que Rusia cancela sus vuelos a Venezuela hasta el 28 de febrero de 2026 como fecha tentativa por riesgos en el espacio aéreo venezolano. La compañía informó a prensa y viajeros sobre la cancelación del vuelo 01.12 Moscú – Porlamar (Isla de Margarita) y la programación alternativa hacia Varadero en Cuba, mientras la aerolínea venezolana Conviasa intentaría mantener sus operaciones regulares en los vuelos Maiquetía – Moscú.
La compañía ofreció soluciones inmediatas para los turistas afectados: Alojamiento en hoteles de categoría similar o superior en Cuba, cambio de destino fuera del Caribe, o mantener el depósito del dinero cancelado para futuras reservas en forma de crédito; esta batería de opciones, donde no figuran reprogramaciones futuras, responde al hecho de que internamente Rusia canceló ya sus vuelos con destino a Venezuela y busca disimular la medida mediante ofertas alternativas. En el comunicado a la prensa se especificó que la cancelación responde a la situación actual en Venezuela y el Caribe debido al “riesgo para aeronaves civiles” que existe actualmente.
La empresa explicó el plan para quienes ya están en territorio venezolano. Según Anna Podgornaya, directora general de Pegas Touristik, los vuelos previstos se trasladarán hacía Cuba, y se programaron vuelos especiales para evacuar a los ciudadanos rusos que se encuentran en Venezuela; una medida que expertos señalan como un ”Protocolo de Extracción Estándar” del gobierno ruso para resguardar y proteger a figuras diplomáticas, agentes comerciales y personajes de alta relevancia.
El trasfondo mezcla precaución operativa y alertas internacionales sobre actividad sospechosa. Fuentes cercanas a la situación han señalado desde Estados Unidos que, pese al anuncio, no se habrían registrado vuelos provenientes de Rusia a Cuba recientemente, debido a que desde que el gobierno de Estados Unidos señaló una detección de señales de radar anómalas provenientes de la isla caribeña, poco después del paso del huracán Melissa por la región, no hay registros oficiales de vuelos moscovitas aterrizando en la isla. La detección fue posible gracias al aire más despejado y la falta de aeronaves en la cercanía para generar interferencias, y fuentes señalan a que se trataría de equipo experimental de detección de movimientos aéreos o de monitoreo meteorológico. En ambos casos, desde este señalamiento ninguna aeronave civil rusa habría sobrevolado la zona circundante a Cuba, manteniendo solo los operativos militares propios de ambos gobiernos. Todo parece apuntar a que Cuba no sería el destino final de los traslados, sino un señalamiento distractor mientras se gestionan los traslados del personal ruso de una región que, aparentemente, ya no consideran segura.

