Programas del IMER impulsan el bienestar para adultos mayores
La salud deportiva en Rionegro se ha transformado en el foco de las políticas públicas locales, permitiendo que ciudadanos de la tercera edad recuperen su vitalidad. A través de la gestión articulada entre la Alcaldía de Rionegro y el Instituto Municipal de Educación Física, Deporte y Recreación (IMER), se han implementado programas de atención integral que responden a emergencias médicas previas, como las relatadas por familiares de Luis Fernando Trujillo, quienes aseguran que “debido al peso, al problema de hipertensión, él le dio un infarto”, una situación que marcó el inicio de un cambio radical hacia una vida activa y mesurada.
Esta estrategia institucional no solo se limita a la actividad física, sino que fomenta un bienestar para los adultos mayores mediante la reeducación en hábitos de vida saludable y nutrición equilibrada. Los participantes del programa experimentan una evolución notable en sus indicadores clínicos, logrando estabilizar patologías crónicas que anteriormente amenazaban su estilo de vida. Según explica el propio Luis Fernando, las actividades del IMER le han hecho “bajar peso, ya la movilidad es mucho mejor; la presión nunca se me volvió a subir, siempre mantengo una presión estable”, lo cual valida la eficacia de los programas personalizados que se ofrecen en el municipio.
El rigor técnico de la salud deportiva en Rionegro se manifiesta en la programación individualizada del ejercicio, adaptada estrictamente a las condiciones de cada persona. Bajo la tutoría de expertos como Mauricio, integrante del equipo técnico, se garantiza un trato respetuoso y profesional que prioriza la seguridad del paciente. Al respecto, un familiar de Trujillo destaca que “él (Mauricio) se fija y él programa el ejercicio dependiendo de las capacidades” del propio Don Luis, asegurando que la carga física sea proporcional a la resistencia. Este enfoque metodológico ha permitido que los beneficiarios alcancen un estado de salud calificado como óptimo por ellos mismos y sus médicos tratantes.
El impacto social de estas gestiones consolida un modelo de bienestar para adultos mayores que trasciende el ámbito individual para fortalecer el tejido comunitario y familiar. La integración social y la satisfacción emocional de compartir espacios recreativos con pares se traducen en una mejora sustancial de la calidad de vida urbana. Como balance del éxito de estas políticas, Don Luis expresa califica la participación en los programas del IMER como que “esto es felicidad, estar haciendo ejercicio, estar con más compañeros”, reafirmando el compromiso local de mantener a Rionegro como un referente regional de protección social y salud preventiva bajo la premisa de ser una verdadera ciudad del bienestar.

