El Ministro del Interior, Armando Benedetti, designó un representante legal en Estados Unidos para iniciar un proceso administrativo que busque su exclusión de la Lista Clinton. La decisión responde a su inclusión (junto al presidente Gustavo Petro y otros) en la lista del Departamento del Tesoro el pasado 24 de octubre y marca una estrategia personal de defensa jurídica individual, sin incluir ni a Petro ni los otros sancionados en el proceso. Benedetti comunicó: “Ofac. He designado como mi representante en Estados Unidos al reconocido abogado Michael Díaz, de la Firma DRT International Law Firm, para que me represente en el proceso administrativo en curso, buscando mi exclusión de la lista de los designados”, dando prioridad a su acción individual frente a las consecuencias inmediatas que la designación acarrea.

El anuncio ocurre después de que el ministro reconociera el impacto emocional y familiar de la medida, y subrayó su intención de perseguir su propio recurso jurídico. En sus palabras, “Se me vino el mundo encima, tengo cero de ánimos”, reflejando el alcance personal de la sanción. Expertos citados en el contexto del caso han descrito la inclusión en la Lista Clinton como una “muerte civil” por sus efectos en bloqueos financieros, restricciones comerciales y daño reputacional. Frente a ese panorama, la actuación de Benedetti se presenta como una respuesta centrada en salvar sus intereses personales y legales, no en articular una defensa conjunta con el presidente ni con los otros incluidos.
La decisión de Benedetti evidencia un potencial distanciamiento entre él y Gustavo Petro, y abre un escenario político de intereses particulares que puede profundizar tensiones internas. Mientras avance el trámite legal en Estados Unidos, el país y los actores políticos observarán si la estrategia individual logra revertir las sanciones y qué efectos tendrá en la dinámica política, junto con la percepción pública sobre lealtades y manejo de crisis dentro del Gobierno.


