El Gobierno nacional anunció que la retención en la fuente para pagos con tarjetas débito y crédito quedará en 0%, descartando la tarifa del 1.5% que se había planteado inicialmente. La modificación se introdujo al ajustar un proyecto de decreto con el objetivo explícito de tarifar el uso de medios electrónicos y digitales en pagos de personas y empresas. La decisión busca igualar condiciones entre tarjetas y sistemas de pago electrónico de bajo valor y elimina la polémica sobre la aplicación de retenciones a pagos de billeteras digitales como Nequi, Daviplata y Bre-B.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que la medida persigue nivelar “las reglas del juego” entre distintos mecanismos de pago y que, aunque la intención de igualar tarifas se mantiene, la retención propuesta ya no será del 1.5% sino del 0%. Con ello el Ejecutivo refuerza incentivos para que consumidores y comerciantes opten por canales digitales y reduce el riesgo de costos adicionales que habrían afectado especialmente a pequeñas transacciones y a empresas que usan billeteras electrónicas, en una jugada de “borrón y cuenta nueva” sobre la intención original del decreto.
El ajuste forma parte de una política fiscal que el Gobierno presenta como “orientada a la equidad, la transparencia y la modernización financiera”. Según Ávila, la revisión del decreto responde también a demandas ciudadanas realizadas las últimas semanas y a la necesidad de facilitar la formalización económica. En la práctica, la medida podría igualar el uso de métodos de pagos electrónicos, aliviar presión sobre comerciantes y usuarios, y despejar incertidumbres regulatorias, aunque su éxito dependerá de acciones complementarias en infraestructura, seguridad y educación financiera para consolidar una economía más digital y cómoda.









