Atención a la emergencia y apoyo a la niñez tras el sismo en el Pacífico
Luego del devastador terremoto en Buenaventura ocurrido el pasado lunes con una magnitud de 7.4, el presidente Abelardo de la Espriella visitó varias de las zona afectadas durante el fin de semana para entregar insumos y balones deportivos marcados con el logo de su movimiento Defensores de la Patria. La jornada generó opiniones divididas en la comunidad porteña, donde el activista Carlos Parra manifestó que “mientras muchas familias enfrentan las consecuencias del terremoto, Abelardo de la Espriella llegó a Buenaventura repartiendo balones”. La entrega de estos elementos desde el vehículo donde se trasladaba buscó llegar de forma directa a las zonas golpeadas.
Durante el recorrido por los municipios, el jefe de Estado anunció medidas prioritarias para la emergencia sanitaria derivada del sismo en el Pacífico, destacando la reactivación del buque hospital Benjos Biohó junto a la ministra de Salud, Ana María Vesga. Frente a los cuestionamientos del expresidente Gustavo Petro por la falta de uso inicial de la embarcación, la ministra Vesga aclaró que el navío no contaba con personal ni combustible al momento de la tragedia, subrayando que “el barco no es de uno u otro gobierno, es de los colombianos”, al tiempo que prometió el envío de carpas de atención y medicamentos.
Las afectaciones materiales tras el terremoto en Buenaventura reflejan la magnitud de la crisis humanitaria en el principal puerto del Valle del Cauca, registrando datos alarmantes para la población:
- Familias damnificadas: Más de 10.000 hogares afectados.
- Daños en vivienda: 9.000 casas averiadas y 954 totalmente destruidas.
- Infraestructura educativa: 29 colegios locales y más de 2.000 sedes a nivel nacional con afectaciones.
Frente a esta situación, el líder social Leonard Rentería indicó que “ustedes saben que el debate de fondo no son los balones, porque al final la niñez necesita recrearse”, enfatizando la urgencia de atender las necesidades de educación y alimentación. A pesar de los reclamos por la efectividad de los auxilios, la iniciativa con los artículos de Defensores de la Patria apunta a brindar respaldo emocional y momentos de esparcimiento a los menores en medio de la crisis.
Reconstruir el territorio tras el sismo en el Pacífico no consiste únicamente en levantar muros, sino en preservar la esperanza y la salud mental de los niños que perdieron sus escuelas y hogares. Recordando la declaración de El Tigre al asegurar que “Buenaventura no será más la tierra del olvido”, permitir que la infancia juegue y comparta representa un primer paso fundamental para restablecer la tranquilidad en el puerto mientras avanzan las soluciones definitivas de vivienda e infraestructura.

