Los Testigos de Jehová anunciaron un cambio en una de sus normas sobre tratamientos médicos. El Cuerpo Gobernante informó que ahora los fieles podrán decidir si permiten el uso de su propia sangre, por ejemplo, almacenándola antes de una cirugía.
La medida no modifica su rechazo a las transfusiones entre personas, que sigue vigente.
Durante años, la organización interpretó pasajes bíblicos como una prohibición total del uso de sangre. Con esta actualización, se deja en manos de cada creyente la decisión sobre el manejo de su propia sangre en procedimientos médicos.
Según datos recientes, la comunidad suma cerca de 9,2 millones de miembros en el mundo.

