Caracas propone agenda de cooperación bilateral sin mencionar liberación de Maduro
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, emitió un comunicado oficial dirigido al mundo y específicamente a Estados Unidos, en el cual Venezuela busca relaciones equilibradas con Estados Unidos basadas en respeto mutuo y cooperación internacional. El mensaje, que marca un notable cambio en el discurso tradicional del chavismo, omite cualquier referencia a la liberación del presidente Nicolás Maduro y enfatiza la vocación pacífica del país sudamericano. Rodríguez formuló la declaración desde su posición como presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela.
El documento gubernamental establece que el gobierno venezolano propone cooperación bilateral con Washington fundamentada en principios de igualdad soberana y no injerencia. «Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE.UU. y Venezuela», afirmó Rodríguez en el comunicado oficial. La funcionaria extendió una invitación formal al gobierno estadounidense para «trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional». Esta propuesta representa un giro diplomático significativo respecto a las posturas confrontativas que caracterizaron años anteriores de tensión bilateral.
El mensaje incluye cifras implícitas sobre aspiraciones nacionales cuando Venezuela busca relaciones equilibradas con Estados Unidos como parte de su estrategia de inserción internacional. Rodríguez declaró: «Venezuela tiene derecho a la paz, al desarrollo, a su soberanía y al futuro», estableciendo cuatro ejes fundamentales de la política exterior venezolana. El comunicado prioriza la construcción de paz mediante un enfoque que, según la vicepresidenta, garantiza «primero la paz de cada nación» para contribuir a la estabilidad global. Notablemente, el texto no contiene exigencias tradicionales del oficialismo chavista relacionadas con sanciones económicas o situaciones jurídicas de líderes políticos.
La declaración contextualiza el nuevo enfoque diplomático mediante un llamado directo al presidente Donald Trump: «Nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra», señaló Rodríguez, atribuyendo esta posición al «predicamento del Presidente Nicolás Maduro». Sin embargo, el gobierno venezolano propone cooperación bilateral con Washington sin condicionar esta apertura a demandas específicas sobre Maduro. «Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los venezolanos y venezolanas de bien nos encontremos», expresó la presidenta encargada, proyectando una visión conciliadora que contrasta con retóricas anteriores de confrontación ideológica con Estados Unidos y países de la región.

