Vías Del Altiplano: El Proyecto Que Definirá El Futuro Vial Del Oriente Antioqueño

El proyecto Vías del Altiplano propone mantener la continuidad del avance vial en el Oriente antioqueño. La iniciativa, en estudio por la Agencia Nacional de Infraestructura, plantea completar la doble calzada entre el centro comercial San Diego en Medellín y el centro comercial San Nicolás en Rionegro, consolidando corredores estratégicos bajo la concesión a cargo de Devimed. Los proponentes sostienen que la obra aliviaría los puntos críticos de congestión en los accesos al aeropuerto José María Córdova y al Valle de Aburrá, y que su ejecución no requeriría recursos adicionales del Gobierno Nacional gracias a excedentes generados por los peajes.

La propuesta incluye intercambios a desnivel y conexiones clave para mejorar la seguridad y la transitabilidad. El plan contempla intervenciones en los tramos Sancho Paisa-Los Salados, Don Diego-Haras Santa Lucía, Los Salados-Don Diego y El Tablazo-glorieta del aeropuerto, además de varios intercambios a desnivel para resolver salidas y accesos congestionados. Según los promotores, estas obras aportarían soluciones concretas en materia de seguridad vial y movilidad, dos ejes que han dominado el debate público sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura regional y reducir tiempos de viaje.

La inversión estimada supera los 2 billones de pesos y plantea un esquema tarifario con beneficios sociales. El proyecto calcula una inversión de 2.01 billones de pesos en construcción y 2.97 billones en operación y mantenimiento durante los 25 años de concesión; la financiación se estructuraría con recursos de los peajes de Guarne, Las Palmas y Cocorná, y contempla la eliminación del peaje de Puerto Triunfo. La propuesta tarifaria incluye descuentos para propietarios colindantes, beneficios para el transporte público y una reducción del 20% en horarios nocturnos para transporte de carga, además de componentes sociales: 0.5% para proyectos productivos, 3% para infraestructura municipal y 8% para el Instituto Nacional de Vías.

El debate avanza mientras la ANI evalúa la prefactibilidad y el contrato actual que vence en 2026. El contraste entre los avances de la concesión vigente y el rezago del tramo El Santuario-Caño Alegre, administrado por el gobierno nacional, alimenta la discusión sobre la necesidad de continuidad y coordinación institucional. El proyecto busca el seguimiento del progreso vial para responder al aumento del tráfico y a las demandas de movilidad del Oriente antioqueño, pero el reto inmediato es temporal: Definir la administración del corredor cuando el contrato con Devimed expire en 2026 y garantizar que los corredores estratégicos no entren en abandono, lo cual expertos señalan que requeriría de una renovación con la concesionaria actual que tiene su trayectoria como aval de sus resultados.