El creador de contenido WestCol sorprendió a su audiencia cuando, desde la piscina y en vivo, declaró su intención de incursionar en la política y que quiere exponer el uso de los recursos públicos desde una tribuna pública. Fragmentos de la transmisión circularon rápidamente en redes, donde el streamer afirmó: “Quiero entrar en política. En ese momento, quiero entrar en política. Pero no entrar en política de una manera privada, entrar, entrar en política de una manera pública” y aseguró que su propósito es que “todo el mundo sepa qué está pasando, qué se está haciendo”.
WestCol defendió la movilización social frente a las medidas económicas de Gustavo Petro y condenó la pasividad ciudadana ante cambios legislativos recurrentes. En un momento hizo un llamado enérgico a la protesta al comentar el aumento de la gasolina: “En toda Holanda suben cinco centavos la gasolina y sale todo el mundo a marchar. Todo el mundo salga y marche, papi, tire papa bomba y piedras”. También planteó su apuesta por la participación mediante el voto, dijo que buscará influir en la mentalidad de quienes no van a las urnas y se mostró dispuesto a organizar un streaming con los dos candidatos presidenciales más perfilados para someterlos al juicio de su audiencia: “Que los dos candidatos a presidencia más grandes quieran hacer un stream conmigo, ahí lo haría con los dos”.
El episodio vuelve a poner en escena el cruce entre entretenimiento y política. La figura de un influencer que promete pasar de comentarista a actor político real plantea interrogantes sobre responsabilidad, riesgos y el papel de las plataformas digitales por su influencia en las personas. Las declaraciones de WestCol no hacen más que reflejar la escala del descontento social que existe en el pueblo colombiano contra la situación política del país, dejando en claro que hasta los grandes exponentes del entretenimiento moderno desaprueban la gestión pública actual y desean un cambio para Colombia.








